Capítulo 4.4 (continuación)

Posibilidad de salvación gracias al embrión

Una vez que ha salido el demonio y lo hemos visto, hay que hacer un trabajo interno de recapitulación de lo que se ha vivido como dañino para remediar en lo posible ese dolor y actualizar la información que nos hizo tanto daño tratando de resolver la situación en el hoy haciendo algo que se le parezca aunque no sea igual, para decirle al alma que estás dispuesto a sanar esa experiencia traumática y a convertirla en luz.

Por ejemplo, si has vivido un episodio doloroso con un accidente de circulación, puedes simular algo en tu casa que parezca un accidente, como hacer que un vaso caiga al suelo y se rompa, pero eso sí, siempre y cuando estés preparado para enfrentar el resultado de ese experimento, porque la vivencia que quedó oculta desde el punto de vista emocional puede que vuelva a salir y te haga sentir algo raro que no sabes qué es, siendo el dolor que quedó grabado en el inconsciente después de la situación pero que conviene que salga para que no te afecte más en tu vida y te sientas ligero como una pluma cuando andes.

Hay que tratar de darle la vuelta al inconsciente y hacer que vibre en sintonía con la luz más elevada del embrión que vas a crear, porque Él es  tu única posibilidad de salvación en un mundo sin luz que solo habla de dinero y bienes materiales sin tener en cuenta a la otra parte, a la que solo te da Amor incondicional para que lo transmutes en la mayor riqueza interna y la saques de dentro hacia fuera para el mayor beneficio del mundo.

Ese embrión solo sabe hablar de Amor y trata a todo el mundo por igual, no importa su procedencia o su status social, o si es blanco o negro, rojo o amarillo, ya que Él solo conoce la unidad de todo lo que existe y no hay rechazo alguno por su parte de ningún ser vivo, animal, vegetal, mineral o humano.

El Ser Uno, como se le llama a veces, es de una especie desconocida para muchos que se quedó flotando mientras el hombre descendía peldaño a peldaño hasta el fondo del pantano para descansar de su experiencia luminosa, ya que lo había logrado todo y no tenía aliciente alguno para seguir viviendo así, sin crear nada nuevo porque todo estaba ya hecho. Y entonces recapacitó y pensó que si volvía a nacer y no se acordaba de nada, podría empezar desde cero y encontrarle sabor a la vida para seguir avanzando con la mirada puesta en la materia en lugar de estar siempre mirando al cielo.

Y así fue como ocurrió y se dedicó a investigar lo que pasaría si muriese o hiciera algo parecido para olvidar y lo que descubrió fue que si se moría, dejaba de existir en el plano material pero volvía a ser lo de antes, es decir, el embrión de luz que siempre había sido hasta que llegó a ese punto de retiro interno para meditar sobre su futuro.

Cuando logró su objetivo de descender hasta la materia y olvidarse de lo que había sido, no le quedó más remedio que volver a recordar, porque se quedó atrapado en el tiempo en una zona infernal, donde solo había luz de fuego apagado y donde no había chispa divina para poder crear a su antojo la maravilla que había estado creando antes de caer.

Una vez resucitado el embrión, es decir, cuando has logrado volver a ser Uno con Él porque te acuerdas de quién eres, ya no hay nada que temer de nadie en absoluto y mucho menos de la vida, porque todo pasa a ser de nuevo brillante y luminoso y has recordado que lo que hiciste estando dormido como estabas en la materia, es lo mismo que ya habías creado estando despierto y que esa creación vuelve a ti para ayudarte si la resucitas en el ahora y la reparas de su dolor liberando esa parte escondida que no quisiste ver en su día porque te atemorizaba y no sabías cómo enfrentarla.

El dolor que has creado en el pasado no lo es si lo digieres con la nueva situación que vas a crear a partir de lo que ya viviste y si te recuerdas a ti mismo como el Ser luminoso que eres y que nunca dejó de serlo mientras dormías. Y si por cualquier motivo no te sientes preparado para afrontar según qué dolor, déjalo marchar ahora con la conciencia clara y limpia de que ya nunca volverá a actuar sobre ti y de que muy pronto serás Uno con el embrión.

Asunción Chavarri Magaña

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Capítulo 4.4

 

4.4 Creación del embrión lumínico en el útero de la Naturaleza

Cuando la madre ha dado a luz a su hijo ya no recuerda el dolor que sintió mientras duró el proceso y se abre a recibir lo bueno que su hijo tiene que darle, que es mucho si lo recibe con amor y no se deja llevar por el malestar que sigue a la experiencia dolorosa del parto.

El mensaje de que la madre es un Ser de luz debería estar siempre actualizado y no caer en la tentación de convertirse en la madre protectora y distante que no sabe cómo responder a la exigencia de libertad de su hijo. Pero en cualquier caso, es un reto al que se tiene que enfrentar hasta que llega a comprender de verdad cuál es su situación frente a la vida y por qué camino tiene que tirar para no encontrarse sola y perdida cuando el hijo se marche de su lado para experimentar su realidad.

El conocimiento interno de cómo es la madre cuando no está pendiente de su hijo y lo deja libre, nos lo brinda la Madre Tierra en su aspecto más luminoso y es ahí donde hay que entrar tarde o temprano para observar con atención cuál sería el comportamiento adecuado y con qué herramientas puede contar para atender a su hijo sin dañarlo y hacer que florezca como un gran árbol fuerte y amoroso que te da su sombra sin peligro. Porque si lo piensas bien, la sombra del árbol te protege y te aísla de la tormenta y además te ofrece refugio cuando estás en el desierto bajo el sol abrasador y en ese sentido hay que entender que la misma Madre Naturaleza te habla desde dentro para que escuches su Voz y aproveches la oportunidad que te da  de ser libre y feliz en compañía de tu hijo si lo deseas o tú misma si él ya se ha marchado.

La oportunidad que nos da la Madre Tierra para crear un Ser de luz magnífico en su comportamiento, sin problemas ni conflictos ni dudas existenciales habría que aprovecharla, ya que lo único que te pide a cambio para darte todo lo que Ella es, es tu respeto y solidaridad con su energía para no destruir su entorno, que por otro lado es digno de admiración por la belleza que ha creado y que muy poca gente sabe reconocer como suya.

El embrión que se crea en el interior del cuerpo de luz de la madre cuando se hace responsable de su vida en el planeta y ejerce su derecho a decidir al margen de la opinión general, es la marca de identidad de la mujer que ha logrado su independencia y trata por todos los medios de resucitar su energía femenina para dársela a los demás, tal y como la Madre Tierra hace cuando los hijos la atienden y la escuchan y reciben su mensaje con amor.

El día en que la madre se comprometa con su luz y se dé cuenta de que el hijo solo ha venido a ayudarla para que despierte de una vez su energía de mujer responsabilizándose de sí misma, ese día todo brillará a su alrededor y abrirá la puerta al nacimiento en la Tierra de su otra mitad que no sabía que existía como un embrión con forma de huevo que había estado dormido mientras ella no era consciente de que su otro Yo estaba allí, esperándola desde hace siglos, desde que se propuso experimentar el dolor y dejarlo encerrado a Él, a su parte etérica luminosa, en una cápsula espacial para que se mantuviera aislado del resto del planeta holográfico hasta que lo fuera a rescatar.

El montaje de vida que se hace la mujer cuando es madre, no la deja mucho tiempo para pensar en sí misma y en lo que podría lograr si despertara a ese embrión que lleva consigo la Sabiduría de las edades y también la información de su cuerpo de luz y de su energía femenina, porque ser mujer no significa ser femenina, ya que no lo eres hasta que no has despertado a tu embrión y le has dado la vida y la luz que necesita para hacerse Uno contigo.

Y cuando te preguntas por qué nadie te ha hablado antes de que existe algo así, pregúntate también por qué la mayoría de la gente no se ha encontrado a sí misma nunca y han repetido película una y otra vez encarnando sin descanso en la materia buscándose y haciéndose preguntas que nunca se han sabido responder. Y es porque la entrada en la luz solo se produce una vez y si ya has entrado, es muy difícil que quieras volver a este planeta para seguir sufriendo la miseria y el dolor, a menos que te hayas comprometido con tu embrión para darlo a conocer y que todo el mundo lo vea.

El resultado final del experimento de llegar a ser Uno con tu embrión, es la conexión inmediata con tu Ser Superior, ya que Él es quien está dentro del huevo y a quien tienes que ir a buscar cuando despiertas, a Él, a tu Ser de Luz, a tu alma evolucionada y a tu mitad más amorosa, inteligente y decidida, por no decir que a la más coherente, alegre y divertida y también por qué no, a la más rica y feliz, ya que no se trata aquí de riqueza material sino del oro etérico que nunca faltará a nadie que haya logrado entrar en ese plano y hacerse con el poder de visualizar lo que la vida tiene que darle para que no renuncie a su mandato y se quiera marchar a otro planeta.

El deber de ser feliz es el mandato que la Madre Tierra te da y si para eso tienes que hacer lo que tu alma te pide, más te vale hacerlo, porque Ella es la que sabe lo que es mejor para ti aunque desde aquí no lo veas.

El propósito interno de cada uno es muy especial y no es igual para todos, ya que cada uno está en un nivel de conciencia y no se le puede pedir a alguien lo que no está preparado para hacer, por lo que puedes estar seguro de que si la vida te pone una prueba dura, es porque tú mismo se la has pedido para demostrarte  que eres capaz de superarla y crearte un nuevo estado emocional más acorde con tu intención. Hay veces en las que el alma no está segura de algo y no sabe exactamente dónde se tiene que colocar y entonces desencadena una situación para poderlo ver claro y es ahí donde tienes que estar muy alerta para poder descifrar el mensaje y asegurarte de que todo está en orden y de que puedes seguir avanzando por donde vas.

Y si por cualquier circunstancia te equivocas en la decisión, siempre habrá algo que te lo diga para ponerte de nuevo en el camino de la seguridad y hacer lo correcto.

Siempre que hay algo bueno e importante para la persona hay que asegurarse de que eso es lo que quiere para no fallar en el intento de crear algo inadecuado y por eso se desencadenan las pruebas y se hace todo lo posible para desviar a la persona de su intención, para ver si así reacciona y se da cuenta de que eso es lo que quiere de verdad y no otra cosa. Y entonces se le da lo que pide y se le abren las puertas a una nueva historia personal más acorde con lo que ha pedido, facilitándole el camino y proporcionándole los medios que necesita para cumplir su objetivo, que en muchos casos es de índole espiritual y no material, aunque todo va unido al final en un único propósito.

Cuando la mujer se hace responsable de sí misma y no deja para mañana la sanación de su alma de mujer, el mundo entero la alaba y la cantan al oído canciones de Amor, los ángeles y los demonios, que no son más que los seres oscuros a quienes no permitiste ver la luz porque no querías entrar en tu parte femenina, pero que cuando los ves de frente y los reconoces como una parte tuya del pasado más ancestral, se ponen de rodillas en el suelo frente a ti para servirte y ayudarte a desembarazarte del odio, rencor y mal sabor de boca que te dejó el vivir en la Tierra de tercera dimensión sin saber a qué atenerte en el trayecto.

Y si por cualquier motivo dudas de lo que te digo, solo tienes que pedirle a tu alma que te muestre cómo es esa parte tuya para hacerla visible y después le preguntas al demonio si está a gusto con tu proceder y esperas la respuesta, que te dará sin duda al instante para que recapacites y lo tengas claro de una vez, que no hay luz del Ángel sin la sombra del demonio detrás, pero como demonio es un hijo tuyo y ya hemos dicho que la sombra del hijo no te da miedo, porque es completamente inofensiva y está ahí para cobijarte de la tempestad.

El demonio es una creencia estúpida de la sociedad que no sabe cómo acercarse a su parte luminosa y se inventa toda clase de mentiras para alejar a la persona de sí misma y de su Dios interno y por eso hay que diferenciar muy bien entre lo que hay dentro y lo que viene de fuera impuesto por orden social, pero que como tal, queda grabado en tu estructura celular y sobre todo en tu mente para que no puedas hacer nada por remediarlo.

Ordénate tú por dentro y ya verás como el demonio se pone a gritar y a patalear desde fuera, dándote la sensación de que estás haciendo algo mal para que vuelvas a tu estado anterior, pero si no le haces caso y te das cuenta de que es solo esa parte interna tuya que se está ordenando por dentro, muy pronto dejará de hacer ruido y tu vida se convertirá en una balsa de paz, amor y armonía, porque tú así lo has pedido cuando le has dicho al demonio que salga para verlo de frente cara a cara para darle tu bendición y reconciliarte con él en lo más profundo de tu estructura celular.

Posibilidad de salvación gracias al embrión

Una vez que ha salido el demonio y lo hemos visto, hay que hacer un trabajo interno de recapitulación de lo que se ha vivido como dañino para remediar en lo posible ese dolor y actualizar la información que nos hizo tanto daño tratando de resolver la situación en el hoy haciendo algo que se le parezca aunque no sea igual, para decirle al alma que estás dispuesto a sanar esa experiencia traumática y a convertirla en luz.

Por ejemplo, si has vivido un episodio doloroso con un accidente de circulación, puedes simular algo en tu casa que parezca un accidente, como hacer que un vaso caiga al suelo y se rompa, pero eso sí, siempre y cuando estés preparado para enfrentar el resultado de ese experimento, porque la vivencia que quedó oculta desde el punto de vista emocional puede que vuelva a salir y te haga sentir algo raro que no sabes qué es, siendo el dolor que quedó grabado en el inconsciente después de la situación pero que conviene que salga para que no te afecte más en tu vida y te sientas ligero como una pluma cuando andes.

Hay que tratar de darle la vuelta al inconsciente y hacer que vibre en sintonía con la luz más elevada del embrión que vas a crear, porque Él es  tu única posibilidad de salvación en un mundo sin luz que solo habla de dinero y bienes materiales sin tener en cuenta a la otra parte, a la que solo te da Amor incondicional para que lo transmutes en la mayor riqueza interna y la saques de dentro hacia fuera para el mayor beneficio del mundo.

Ese embrión solo sabe hablar de Amor y trata a todo el mundo por igual, no importa su procedencia o su status social, o si es blanco o negro, rojo o amarillo, ya que Él solo conoce la unidad de todo lo que existe y no hay rechazo alguno por su parte de ningún ser vivo, animal, vegetal, mineral o humano.

El Ser Uno, como se le llama a veces, es de una especie desconocida para muchos que se quedó flotando mientras el hombre descendía peldaño a peldaño hasta el fondo del pantano para descansar de su experiencia luminosa, ya que lo había logrado todo y no tenía aliciente alguno para seguir viviendo así, sin crear nada nuevo porque todo estaba ya hecho. Y entonces recapacitó y pensó que si volvía a nacer y no se acordaba de nada, podría empezar desde cero y encontrarle sabor a la vida para seguir avanzando con la mirada puesta en la materia en lugar de estar siempre mirando al cielo.

Y así fue como ocurrió y se dedicó a investigar lo que pasaría si muriese o hiciera algo parecido para olvidar y lo que descubrió fue que si se moría, dejaba de existir en el plano material pero volvía a ser lo de antes, es decir, el embrión de luz que siempre había sido hasta que llegó a ese punto de retiro interno para meditar sobre su futuro.

Cuando logró su objetivo de descender hasta la materia y olvidarse de lo que había sido, no le quedó más remedio que volver a recordar, porque se quedó atrapado en el tiempo en una zona infernal, donde solo había luz de fuego apagado y donde no había chispa divina para poder crear a su antojo la maravilla que había estado creando antes de caer.

Una vez resucitado el embrión, es decir, cuando has logrado volver a ser Uno con Él porque te acuerdas de quién eres, ya no hay nada que temer de nadie en absoluto y mucho menos de la vida, porque todo pasa a ser de nuevo brillante y luminoso y has recordado que lo que hiciste estando dormido como estabas en la materia, es lo mismo que ya habías creado estando despierto y que esa creación vuelve a ti para ayudarte si la resucitas en el ahora y la reparas de su dolor liberando esa parte escondida que no quisiste ver en su día porque te atemorizaba y no sabías cómo enfrentarla.

El dolor que has creado en el pasado no lo es si lo digieres con la nueva situación que vas a crear a partir de lo que ya viviste y si te recuerdas a ti mismo como el Ser luminoso que eres y que nunca dejó de serlo mientras dormías. Y si por cualquier motivo no te sientes preparado para afrontar según qué dolor, déjalo marchar ahora con la conciencia clara y limpia de que ya nunca volverá a actuar sobre ti y de que muy pronto serás Uno con el embrión

Asunción Chavarri Magaña

Capítulo 4.3

 

4.3 Nacimiento

Cuando el hijo logra salir por fin después de haberlo intentado todo y haber hecho que la madre empujara hasta el final, el momento más importante para él es cuando la madre lo coge en sus brazos y le da la bienvenida a este planeta, construyéndose así el vínculo que los mantendrá unidos para siempre más allá de la distancia que los separe.

La mayoría de las madres no saben que por muy lejos que se vayan los hijos después de abandonar el nido familiar, su alma permanece unida a la de ella y nunca se rendirá hasta que no haya logrado sanar la dependencia de su energía, que solo es posible con el amor y con la libertad de darse la mano cuando se necesiten sin obligarse mutuamente a depender el uno del otro.

Hay muchas madres por ejemplo, que no son capaces de soltar a los hijos para que hagan su papel en la vida y los mantienen atrapados en el recinto oscuro de su corazón sin dejarlos ver la luz que ella tiene si los dejara libres, porque el hijo solo ve la oscuridad de la madre cuando se siente atado y obligado a depender, pero no es así cuando la observa desde lejos y la puede ver brillar en todo su esplendor de mujer realizada por llegar al punto de libertad necesario para que él también pueda ser como ella, libre y feliz a su lado.

La información que le da la madre al hijo le llega a través de un vínculo subliminal similar a una larga cuerda que recuerda al cordón umbilical y por ahí se transmite todo lo que ella siente o experimenta como dolor para que él lo reciba y reaccione y haga algo al respecto para ayudarla. Pero si no lo hace, el vínculo se debilita y poco a poco él se siente más libre y esa energía también la recibe ella de vuelta ayudándola a desprenderse de su posesión y haciéndola más feliz también en el camino.

El momento más importante desde que el hijo nace hasta que llega a la pubertad es cuando la madre decide lo que va a hacer con él, diciéndoselo sin palabras pero con mandatos y órdenes que él recibe internamente a través de su cordón. Y es posible también que la madre se altere emocionalmente cuando siente que su hijo no la corresponde en la orden y actúa con autonomía propia, obligándola a cambiar el rumbo de su vida y permitirle que vuele.

Cuando el bebé nace después de haber hecho tanto esfuerzo, queda grabada en su aura toda esa información y después se toma su tiempo para recordar lo que pasó en aquel momento haciendo el esfuerzo necesario para sobrevivir o no, en el caso de haber nacido con cesárea.

La misma intensidad de dolor sufre la madre en cualquiera de los casos, ya sea parto natural o asistido por cesárea, pero de lo que aquí se trata es de atender al dolor para no sufrirlo más en el futuro, porque si no sale y lo liberas y lo dejas retenido dentro, tarde o temprano te vendrá a ver y entonces será mucho mayor por habértelo guardado y no haberlo querido ver.

Cuando la madre despierta de la anestesia después de haber suprimido el dolor, el mundo pareciera haberse ralentizado y haberse dado la vuelta, porque hay algo en su interior que la dice que no ha sido correcto el desenlace y que su hijo tendría que haber nacido por el camino normal y no por el de la anestesia. Pero cuando se da cuenta de que el niño está ahí, se le borra esa idea y no piensa más en las consecuencias de su decisión y de que posiblemente su hijo buscará siempre la ayuda de alguien para poder salir adelante al no recordar cómo salió ni por dónde porque lo sacaron.

La experiencia de vida terrenal necesita el aprendizaje de la salida a la luz después de haber estado encerrado en el útero de la madre, porque sin ese conocimiento la vida entera se puede frustrar y no encontrar salida a las situaciones y por eso es tan importante que la madre tome nota de cada uno de los pasos que da desde el momento en que sabe que está encinta, porque de eso depende la vida de su futuro hijo, de su intención creadora de mucha salud y bienestar y sobre todo de mucha belleza y armonía interna que después repercutirá muy favorablemente en su desarrollo.

El propósito del hijo de quedarse al lado de la madre cuando envejece carece de fundamento, porque si los dos son Uno, solo tiene el hijo que cuidarse a sí mismo para que la madre esté bien y viceversa, si la madre se cuida y se preocupa de estar siempre bien, el hijo quedará libre de culpa porque ella le hará sentir que los dos se han reconciliado y se han dado la mano en sus respectivas etapas de sanación, la mental y la emocional, la que corresponde a cada uno por el paso del tiempo.

Asunción Chavarri Magaña

Capítulo 4.2

 

4.2 Creación del nuevo Ser en su mitad cerebral

El elemental del cuerpo se encarga de transferir los datos hacia el cerebro para que llegado el momento el hijo pueda utilizarlos en desarrollar su propósito vital y no le quede nada por hacer antes de marcharse, teniendo en cuenta que su alma le ha pedido que vuelva a intentarlo para ver si esta vez accede a la información correcta y hace todo lo posible por despertar el conocimiento superior de quién es él, que también está grabado en el corazón y es ahí donde tendrá que ir a buscarlo cuando despierte.

La información que se guarda en el corazón se tiene que trasladar al cerebro cuando se abra el paquete que contiene la sabiduría y si la persona consigue sacarse la máscara de la personalidad que le nubla la conciencia, posiblemente hará un gran descubrimiento y se dará cuenta de que no ha sido quien pensaba sino alguien más alegre y vital que nunca se atrevió a mostrarse así  a los ojos de los demás por temor a su apariencia y por miedo a manifestar su luz.

El elemental del cuerpo abre la puerta de entrada al corazón cuando la madre está preparada para aceptar que la nueva vida que lleva en su vientre se tiene que amar para evitar que esa criatura se rebele desde el principio, ya que es muy fácil que la madre se sienta rechazada por el hijo después de nacer porque ella misma lo rechazó cuando lo llevaba dentro sin darse cuenta de que estaba creando algo que después actuaría en su contra para cumplir la Ley de la Naturaleza que habla de la igualdad en la relación entre las personas.

Esta Ley dictamina que cuando se hace algo contra la voluntad de alguien, él tiene que hacer lo mismo para que el otro se dé cuenta del error que cometió y así equilibrar la balanza entre los pares de opuestos. Y ese aprendizaje tan fundamental se tiene que llevar a cabo antes del nacimiento recogiéndolo en el aura para después decírselo a la madre con su comportamiento.

El tratamiento que le da la madre al hijo es el mismo que le da el hijo a la madre después de salir del útero y si todos se dieran cuenta de que eso es así, el mundo se equilibraría al instante y dejaría de sufrir las consecuencias de la falta de amor entre las parejas, porque una vez que naces ya no recuerdas nada y el mundo te parece hostil y extraño y solo buscas el apoyo y la comprensión de la parte que te falta que es la madre.

En la relación de pareja el hombre representa a la madre de la mujer y ella misma es la madre para su marido, de manera que solo hay una cosa que sanar para que ambos polos se unan, a la madre y a su entorno más cercano que es al resto de miembros de la familia que como tú han estado dentro de ella, es decir, a tus hermanos.

La sanación del árbol familiar es un asunto de extrema importancia para la humanidad y sería muy conveniente que cada cual tomara las riendas de su propia sanación haciendo un repaso general de su vida con la madre, porque ahí está la clave de tu energía vital y del traslado de información de uno a otro lado del tiempo para dejar de ser el niño que siempre fuiste y recordarte a ti mismo como la luz que eres sin depender en absoluto de lo que te dio que no te gusta y abrirte a lo nuevo desde el amor dándole las gracias por su ayuda.

El conflicto interno que sufren el hijo y la madre cuando no se reconocen el uno al otro en sus respectivos papeles, hace que la tolerancia disminuya y que no sepan cómo ayudarse mutuamente a sanarse, porque si bien es cierto que cada uno actúa según su criterio y piensa que está en lo correcto, muchas veces no se entienden entre sí por esa diferencia de opinión y ahí es cuando se refleja el estado emocional de la madre en ambas partes, la de él y la de ella y si no logran llegar a un acuerdo se produce el caos emocional y entran en duda sobre su relación, planteándose incluso la separación para cerrar esa etapa de convivencia.

La separación entre el hombre y la mujer es siempre una separación de la madre y no hay fin de la relación que ambos han mantenido si antes no han visto sus respectivas caras y se han reconocido como madres, lo que quiere decir que la siguiente pareja volverá a representar el mismo papel que la anterior hasta que hayas sanado por completo el comportamiento infantil que te lleva a repetir patrón una y otra vez hasta que des con la clave de la sanación de tu alma, que siempre es la madre quien la lleva y te la da a conocer a través de la mujer o del hombre que tienes al lado como pareja.

La estructura cerebral humana no permite la separación entre la madre y el hijo y el motivo de tal conflicto suele ser siempre el mismo, la disyuntiva entre elegir a tu madre o a tu mujer o a tu madre o a tu marido, por lo que la relación siempre resulta caótica desde el plano emocional porque ambos no se dan la mano en sus cerebros y cada uno elige lo que más le conviene en cada momento sin tener en cuenta al otro y sin pensar para nada en sí mismos sino en sus respectivas madres.

La madre mientras tanto, está ajena a lo que ocurre en la pareja y no se involucra demasiado en el tema emocional si ambos no discuten, pero como haya un resquicio por donde pueda entrar si la pareja se enfada, enseguida toma partido por alguno de los dos que casi siempre suele ser su hijo o su hija. Pero sin lugar a dudas, ella es la que siempre sale ganando y la que se alza con la victoria en la batalla hasta que llega el día de su separación.

La madre oculta, la que duerme en el inconsciente de los hijos, despierta a golpe de tambor ante la llamada de su descendencia, que la busca sin cesar entre las tinieblas para no perderse en el camino, pero cuando la ve, no sabe que esa es su madre y decide alejarse todavía más en su ruta para ver si así la encuentra y se une a ella desde el amor y no desde el dolor por no haberla encontrado.

Si la madre supiera que el hijo la anda buscando por todas partes, saldría corriendo para abrazarlo y conocerlo mejor, porque su reflejo le devolvería a ella la vida, ya que vería su misma imagen en él más abierta y feliz y por supuesto más joven, lo que repercutiría muy favorablemente en su situación emocional y en su despertar espiritual.

La historia familiar se repite una y otra vez y es muy importante el poder sanar la etapa intrauterina con el correcto contacto emocional con la madre y no con su sombra. Esto significa que hay que tratar de confirmar el mensaje que la madre te envía desde su parte más luminosa, que nunca la ves, porque la sombra que proyecta sobre ti te lo impide y porque no hay motivo alguno para pensar que la mujer o el hombre que tienes delante sea tu madre, ya que casi siempre se presenta con otro disfraz para que no la reconozcas y no sepas que es ella la que viene a verte desde un espacio temporal diferente al que estás, hasta que la veas de verdad como es y la integres en tu esencia con la conciencia de que los dos sois lo mismo pero cada cual en su sitio, ella en su terreno y tú en el tuyo, sin olvidarte de que no hay luz sin sombra y de que ambos polos seguirán manifestándose en vuestra relación.

El comercio sexual con mujeres a cargo de un proxeneta, no es más que la relación incestuosa de ese hombre con su madre, así como lo es también la prostitución y el uso del cuerpo de la mujer con fines abusivos. La maldad innata que hay en la relación sexual cuando se pretende abusar de la mujer, hace que su alma se rompa en mil pedazos y que luego no sepa cómo devolverle al hombre la luz y el amor perdidos, dándole únicamente la parte del alma que se oculta tras el velo, que casi siempre es la que más ha sufrido por el abuso del hombre.

El hombre y la mujer son seres internos que solo se relacionan entre sí a través de la unión del alma en la que no cabe la relación sexual externa por ser un mandato que viene de fuera, de otro espacio tiempo en el que no había luz suficiente para diferenciar entre lo que era bueno o malo desde el punto de vista energético y se corrompió el alma de la mujer con la eyaculación en su útero de la semilla de la discordia para procrear hijos físicos en lugar de crear hijos de luz que alumbraran la vida del matrimonio interno.

El concepto de fecundidad no tiene en cuenta el aspecto energético del asunto y la mujer se limita a ser fértil en el plano material desechando su potencial innato para crear seres luminosos llenos de amor y vida que benefician al matrimonio en lugar de derrumbarlo.

Si la mujer supiera cómo empezar a crear desde esa parte suya tan amorosa, jamás se daría por vencida y seguiría luchando por conseguir su objetivo por muy difícil que pareciese, pero por desgracia eso no es así en el mundo actual y la mujer solo se preocupa de su aspecto físico y se olvida de que ella misma es un Ser de luz que solo tiene que abrirse a recibir la energía que le llega a cada instante desde el plano más elevado de su Ser Superior y que no siempre es de luz hasta que no haya logrado sanar a la madre y recibir su bendición.

El útero de la mujer es bendito y sagrado y nada lo puede ensuciar si se abre a la luz que lleva dentro reclamando su derecho a ser digna y respetarse a sí misma, eludiendo cualquier relación que no lleve el sello de Dios. Esto quiere decir que la relación sexual es sagrada por naturaleza, porque es la energía divina de la creación la que se pone en marcha y si no la respetas y te unes en profundidad al Ser que tienes al lado como si fuera Dios mismo, el carácter divino de la relación se pervierte y entras en un estado emocional conflictivo por haberte degradado.

Es lícito pensar que cuando el hombre y la mujer se unen en su matrimonio todo es válido entre ambos, especialmente en el terreno sexual, pero lo que ninguno de los dos saben es que la intención creadora de una familia muy pronto desaparece y se queda solamente el hábito y la rutina de una relación incoherente porque no ha sido programada desde el cielo, es decir desde la mitad más amorosa y elevada de cada uno.

Asunción Chavarri Magaña

 

 

Capítulo 4.1

4.1 Creación del nuevo Ser en su parte emocional

El Uno no permite la fecundación externa y que se utilicen métodos alternativos  utilizando la tecnología científica, porque eso significa que se vuelve a caer en el error de crear un cuerpo de luz metálico al que nadie puede reconocer por no haber pasado el control de Dios en el éter y no haberse manifestado desde el Amor sino desde la mentira.

Pero sin embargo, hay una etapa inicial en la fecundación en la que todos pasan por el mismo proceso, que es la de no saber si son creados con Amor, ya que la madre no sabe a ciencia cierta si está encinta hasta que se demuestra y en ese lapso de tiempo el bebé llora y grita por dentro porque no recibe amor de la madre al no saber que lo lleva dentro.

El primer momento, el más decisivo para la vida de cualquier ser humano, es el que queda grabado en el momento de la concepción y es también el más conflictivo desde el punto de vista espiritual y eso no depende de si eres amado  en ese momento por el amor que sienten los padres entre sí, sino si eres bien recibido y te han programado para que llegues. Y casi nadie lo ha sido, porque la maternidad en la Tierra es absolutamente irreal y confusa y no tiene en cuenta si eres feliz para poder darle esa felicidad a tu hijo y si estáis preparados para hacer un hogar sano lleno de luz y sabiduría, sino que más bien se trata de un rol que la mujer ha adquirido como propio al no ser ella feliz y buscar la felicidad en ese hijo, que es irreal desde el momento en que nace en la Tierra, ya que como ya hemos dicho la Tierra es un planeta que no existe en la realidad Una sino en la virtual.

El momento exacto de la fecundación queda grabado en el éter y no se borra nunca a menos que hagas un trabajo específico para dejar sanada esa parte y es también muy probable que te sirva de ayuda para que andes el camino con más facilidad si la madre ha sido consciente en el embarazo de que llevaba un hijo dentro y se ha comportado como una mujer de luz dándole al bebé lo que necesita, que no siempre es solo amor sino ligereza de espíritu y control emocional, desprendiéndose de signos evidentes de mala influencia energética que pudieran afectar profundamente la vida del hijo en el futuro, como sería el  uso de sustancias tóxicas o algún medicamento corrosivo para el aura del bebé que casi nadie se plantea.

El uso de medicinas alternativas causa menos daño a la salud del hijo, reforzando su campo energético tan débil y alterado ya de por sí, porque la madre no sabe lo que pasa por dentro, en la zona donde está él siendo creado por el elemental del cuerpo y se deja llevar por la emoción sin saber que le afecta en su mente de bebé y que posteriormente influirá en su vida si no lo remedia con su actitud.

El residuo energético emocional de la matriz se guarda en el inconsciente de la madre y se coloca en el lugar exacto donde estaba el hijo formándose, de manera que cuando pasa el tiempo vuelve a recordar lo que fue su vida durante el embarazo y lo vuelca sobre el hijo, ya sea bueno o malo lo que sintió mientras lo llevó en su seno.

El problema que se presenta en muchas familias donde hay varios hijos de por medio, es que cada uno recibe una educación dependiendo de cuál fue su situación interna cuando estuvo dentro de la madre, ocupando cada uno su papel en base a lo que la madre hizo, que no siempre fue correcto porque ni ella misma sabía dónde estaba su identidad y se comportó como un hombre eludiendo su parte femenina, tan olvidada para cualquier mujer.

El mecanismo de adquisición de poder sobre el útero femenino para que nadie resulte dañado durante el embarazo, es un procedimiento muy fácil de llevar a cabo si se conoce la influencia energética que ejerce la madre sobre el bebé y se deja el resultado en manos el elemental del cuerpo para que asuma la responsabilidad de reparar el daño ocasionado por la madre sin saberlo, porque en ese momento él es Dios en la mujer y como tal se comporta creando a su hijo.

El elemental del cuerpo es el que sabe a la perfección dónde está el error de la madre para repararlo y es el que la ayuda a discernir entre lo que es bueno o malo para su hijo, haciéndola sentir nauseas y vómitos ante la intolerancia y  manipulación a la que se somete para defender la vida del hijo cuando se trata de una fecundación asistida en un laboratorio o de un embarazo no deseado.

El deseo interno de la mujer es muy variable y rara vez permanece constante en un solo objetivo, de manera que cuando desea un hijo después no lo desea porque por algún motivo le resulta incómoda esa posibilidad o porque no le viene bien en ese momento y pretende retrasar la fecundación.

Ese conflicto interno que tiene la mujer a la hora de concebir, la afecta profundamente como persona que no sabe lo que quiere y deja en manos de Dios y del destino su posible descendencia, aliviando la carga que supone tomar esa decisión y mantenerla firme hasta el final sin escuchar la opinión ajena, simplemente porque ella lo desea y su decisión es Ley y mandato para el elemental del cuerpo que hace todo lo posible para satisfacer su deseo y dárselo en el momento oportuno.

El paraíso terrenal, ese del que todos han oído hablar pero que muy pocos conocen, está dentro del útero de la mujer y su sabiduría innata viene de ahí, de ese recinto tan sagrado donde se lleva a cabo el milagro de la vida y donde el elemental del cuerpo está siempre trabajando para la fecundación, ya sea de un hombre de carne y hueso o de proyectos válidos para su vida si eso es lo que ella desea, o melancolía, ira o celos cuando es el hombre quien habla en su nombre y se apodera de su útero como si fuera suyo, usurpándola el poder de decidir por sí misma lo que quiere.

La creación de cosas materiales es una parte también del trabajo que hace el elemental del cuerpo en el útero de la mujer y es una parte muy importante que toda mujer debería tener muy presente para empezar a utilizar su útero con sabiduría y conciencia para darse lo que necesita en cada momento sin tener en cuenta su edad.

El útero de la mujer es inmensamente feliz y tiene muchas riquezas dentro pero no sabe cómo utilizarlas para abrirse a la belleza de lo que es ella como mujer y lo deja todo en manos del hombre para que sea él quien administre su dinero, el dinero mental y emocional, que se tiene que gastar sabiamente para que no surja el conflicto de identidad y se confundan los papeles.

La mujer pasa por una época extraña en la que pone en duda su fecundidad, porque piensa que ya no sirve para nada y que si no es capaz de concebir un hijo físico ya no podrá hacer nada de valor con su vida. Pero si supiera lo que se pierde por aceptar la opinión general de su incompetencia como persona válida por el simple hecho de no tener más la regla, se pondría inmediatamente en marcha para reparar esa información y dejarle muy claro al mundo que su útero es tan válido como el de cualquier otra o incluso más, porque el tiempo hace a la mujer sabia y esa sabiduría la puede entonces manifestar sin tener el obstáculo de tener que limpiarse cada mes de los residuos energéticos de toda una existencia.

La mujer tiene un concepto erróneo de lo que tiene dentro y no se valora en absoluto su potencial que es ilimitado y superfluo cuando no lo utiliza y no sabe tampoco que ese potencial vacío está a la espera de ser llenado con actividades diversas y conflictos varios y también por qué no, con simulacros de enfermedad para evitar usarlo para crear su felicidad en lugar de su desgracia.

El uso correcto de la vida pasa por admitir que eres una mujer que tiene ante sí la capacidad de crear cualquier cosa y de asumir la responsabilidad de crear algo bueno para el mundo con tu intención y por eso estamos aquí ahora, el elemental del cuerpo y yo, para explicarte cómo se crea el bebé dentro de ti para que aprendas a crearlo bien si es el caso, o a terminar tus proyectos o desarrollar cualidades, estimular la imaginación o abrir nuevas puertas e incluso a gozar de la vida saliendo a pasear o haciendo lo que más te gusta.

Vamos a observar desde dentro cómo es el proceso de formación del embrión humano en su etapa inicial, desde el momento de la concepción hasta que ha llegado al límite de su capacidad craneal con el desarrollo completo de su cerebro, que se sitúa en torno a la segunda mitad del ciclo.

En la época prenatal el cerebro actúa como guardián de la historia personal pasada, almacenando el recuerdo de los conflictos que haya vivido como alma en tránsito hacia una realidad más elevada, así como la información de su decadencia y disconformidad por haber nacido en el planeta irreal otras muchas veces, en las que no aprendió nada porque lo vuelve a olvidar cada vez que nace en la materia.

En esa fase tan primitiva de su desarrollo evolutivo en el plano físico, le falta mucho todavía para encontrarse a sí mismo como persona, es decir, para ser consciente de su individualidad como un ente separado de la matriz y para arrimarse más a la madre desde el fondo del útero, se queda enganchado en un espacio hueco que existe cerca del ovario desde donde recibe la orden de actuar que ella le envía a través del elemental del cuerpo. Y se queda ahí parado durante un tiempo hasta que se ha modelado por completo el cerebro, momento en el cual se dirige a una zona más alejada, próxima al esternón, para continuar ahí su proceso y sorprenderse cada vez que la madre le envía un saludo de atención o le comunica algo con la emoción o le habla de alguna capacidad que tiene a través de su trabajo.

El elemental siempre informa al bebé de cada paso que da la madre y no se guarda nada, por lo que  recibe cada cosa que ella hace, piensa, dice o siente, afectándole profundamente esa relación que mantienen sin que ninguno se dé cuenta de que el otro está ahí y de que solo son Uno y no dos.

El elemental habla a través de la boca de la madre y es ella quien informa al mundo de cómo está por dentro cuando lleva encima a su hijo y siempre será la mejor madre para uno mismo, porque ya se ha encargado el alma de decidir la que más le conviene para sanar su envoltura corporal del dolor intrínseco que trae por haberse vuelto a encarnar en este plano de materia y hacer un repaso general de lo que fue su vida en el interior de la madre hablando con ella si la ocasión lo permite.

El dolor materno filial es muy agudo si se lo compara con algún otro dolor y no es necesario afirmar que la madre y el hijo siempre permanecen unidos por el cordón umbilical y serán Uno en esencia si ninguno de los dos resuelve la duda interna de hacerse con el poder y no dejar que el otro actúe en su nombre ni dentro ni fuera del útero, porque la madre cuando siente que está encinta se deja por completo y se olvida de que es una mujer y de que su alma la pide libertad y seguir haciendo lo que hacía, sin caer en la tentación de sentirse enferma por el hecho de llevar a su hijo dentro.

El dolor de una madre solo es comparable al dolor existencial por haberse caído al suelo cuando salió del planeta de luz y ese dolor se reproduce continuamente en la relación madre-hijo, dejando que éste decida cómo se tiene que comportar con ella, en lugar de ser al contrario y que ella decida cómo quiere ser tratada diciéndolo claramente y sin ambigüedad.

Una vez completada la formación del cerebro en el aspecto mental habiendo recibido la información de lo que tiene que desarrollar en su vida después del nacimiento, el elemental del cuerpo se preocupa de crear en la madre el dilema de la separación que la lleva a crear dependencia en el hijo dándole esa orden para que no lleve a cabo su misión. Ese conflicto interno se desarrollará muy posiblemente durante la vejez de la progenitora, cuando el hijo no sabe cómo comportarse y lo que tiene que hacer, volviéndose en extremo dependientes el uno del otro sin encontrar una salida digna para ambos.

El momento clave de resolución de ese problema es cuando alguno escucha al otro y le da lo que pide, que casi siempre es libertad y sentirse útil y atendido pero acorde con la vida, para cerrar el ciclo con humildad y sabiduría y sobre todo con bienestar interno emocional por haber hecho lo correcto.

El ciclo se cierra bien desarrollando la capacidad de adquirir control sobre la propia vida sin dejar que nadie te manipule, ni siquiera la madre, porque eso significaría que has vuelto a caer en las redes de la dependencia y te alejas de tu camino de crecimiento interno y sobre todo que te olvidas de quién eres, el hijo amable y generoso que nunca abandona a la madre por muy lejos que esté haciéndola sentir acompañada a pesar de la distancia.

La historia personal del hijo es la que se escribe dentro de la madre en la primera mitad de la gestación y es la que hay que descifrar para saber el motivo de tu comportamiento y cuál es la causa de tu aflicción, ya que solo ella te da la respuesta que tu alma necesita oír para que lo dejes todo sanado y resuelto antes de que se vaya. Y si ya no está, es muy fácil, mira hacia atrás, hacia el pasado y pregúntala por dentro por qué te sientes así o por qué eres de esa manera y ella te lo hará saber de inmediato dándote la respuesta con un mensaje externo que tendrás que observar en tu entorno más cercano.

El momento de la fecundación es el más importante, pero el desarrollo posterior dentro del útero es lo que marca la pauta de cómo será ese hijo y si despertará o no, porque es la madre quien da también la orden de acrecentar tu conciencia y tomar el camino correcto para que lo sigas con alegría y dedicación y nunca lo abandones.

Asunción Chavarri Magaña

Capítulo 4

 

El origen del hombre en la Tierra

La Tierra es un planeta holográfico al que nadie tiene acceso si antes no ha reconocido su deseo de entrar en ella para evolucionar y ese deseo se lleva a cabo desde el plano de luz, desde la parte del alma que sabe lo que quiere hacer con su vida espiritual. Y lo hace desde el Amor, con la seguridad y convicción de que nunca errará en el tiro y podrá resumir en una sola vida el aprendizaje de siglos de la experiencia anterior y que nunca más tendrá que volver a encarnar en la materia y si lo hace, será solo para ayudar a quienes  no han despertado todavía.

En este proceso iniciático en el que el alma se sumerge antes de entrar en la materia, hay que descender unos cuantos peldaños para poder ver a lo que se tiene que enfrentar durante su estancia en el planeta, ya que nadie entra a ciegas y hay que preparar el terreno muy bien para desprenderse de cualquier partícula de sabiduría que le podría impedir realizar su misión desde el plano más elevado de su realidad corporal. La partícula de sabiduría es la que lleva el conocimiento de quién es él y es precisamente esa partícula la que tiene que despertar durante su trayectoria vital por el mundo terrenal para que su misión pueda ser considerada un éxito, por eso la oculta y la esconde muy bien en un lugar muy remoto de su anatomía al que tiene que acceder como misión para encontrarse consigo mismo y abrirse la puerta para salir de su refugio interno donde se había encerrado antes de venir.

El origen del hombre sobre la Tierra es muy incierto si se tiene en cuenta que nunca ha sabido con exactitud cómo fue fecundado la primera vez y siempre se ha dejado a la imaginación cristiana y a la enseñanza esotérica más oculta el resultado de la investigación que se llevó a cabo en su día para determinar de dónde procede el hombre y cuál fue su semilla.

La partícula divina de la Creación, la que está por encima de cualquier otra de las que hay dentro de un organismo humano, es la que tiene la respuesta a la pregunta de ¿quién soy yo? y ¿de dónde vengo?, a la que nunca se ha respondido por falta de conocimiento de cómo funciona el proceso iniciático del alma a la hora de entrar en un cuerpo de materia y de salir también de él cuando le llega la hora de reciclarse para seguir avanzando en otro plano de luz mucho más elevado que el anterior, aquel que dejó cuando vino.

Y si te preguntas por casualidad que cuál es tu misión, la respuesta correcta es “hazlo y no lo dejes para mañana”, haz lo que se te presente en el día, porque ahí está el recuerdo que hay que abrir para que después llegue lo que tenga que ser más adelante. La misión no siempre es la misma y uno puede estar desplegando capacidades y abriendo nuevas puertas cada vez que hace algo, no importa qué, ni cuándo, ni dónde, simplemente haciendo lo que hay delante de ti, porque para eso se te ha presentado y así la misión se amplifica y toma nuevos rumbos a medida que andas el camino.

El proyecto de salir a la luz del todo desde dentro de ti mismo solo se puede hacer cuando abres las puertas y llamas sin cesar a las que más te interesan para que alguien desde detrás te abra y te deje pasar a ese espacio que siempre sigue siendo un nuevo espacio interno tuyo al que tienes que entrar para conocerlo y para que te dé sus frutos.

La amargura y la decepción son el mayor obstáculo para abrir esas puertas y podrían bloquear tu futuro si no controlas esa parte emocional que te invade a medida que no das con la clave de tu sanación personal en alguno de los temas de tu vida. Y podrías también abrir esos nuevos espacios atreviéndote a vislumbrar el futuro como una hoja en blanco a la que puedes ir añadiendo proyectos, ideas y mensajes que se te ocurran sobre cómo te gustaría que fuese tu vida y dejarlo bien grabado en tu corazón para que nunca se te olvide.

Asunción Chavarri Magaña

Capítulo 3.5

 

Capítulo 3.5 La naturaleza energética del Ser Superior

Cuando el hombre decidió que era dos en lugar de uno y se separó de sí mismo en dos mitades, el mundo entero se apagó y el colapso energético se apoderó de su parte más luminosa. Y en aquel momento se derrumbó su estructura cráneo-cervical y se cortó la comunicación con el éter hasta que llegue el día de su total reinserción en ese fluido magnético y no vuelva a estar separado nunca más de su Ser de Luz que el éter representa.

El hombre corriente no llega a vislumbrar con claridad lo que el éter representa en su estructura energética temporal, porque el ser humano alberga en su conciencia una gran cantidad de información de otros espacios temporales en los que ha actuado dejando su huella energética en todos ellos. Esos espacios internos han quedado reflejados muy particularmente en una cápsula espacial que tiene forma de huevo que envuelve por completo al individuo y que tarde o temprano se tiene que abrir para que salga de allí el contenido erróneo que hay almacenado en los cráneos, que es donde se guarda la parte más importante de la cápsula, la que da vida al resto de información y que actúa desde dentro sin que sepas lo que hace.

El número 1 es el inicio de Todo lo Que Es y el 2 viene detrás para separar al 1 de su doble y sumarlo al primero, pero si no lo sabes ni lo ves porque todo eso va por dentro, difícilmente lo podrás remediar para volver a ser el 1 sin distorsión, ni miseria, ni falta de luz por no saber cómo comportarte al estar separado.

El Ser de Luz que tú eres está pendiente de reequilibrar su estructura general energética cuando habla con el extraño que eres tú en el plano inferior porque necesita tu ayuda para hacerlo, ya que Él no sabe cómo funciona el mundo material y eres tú quien se lo tiene que decir alto y claro para que lo entienda y te ayude a abrir esa cápsula para liberarte de tu pasado tumultuoso y errático por doquier, de una vida a otra sin propósito espiritual alguno y sin medios de vida suficientes para sobrevivir, ya que la mayoría del tiempo has estado limitado por esa información y no has podido desarrollar tu potencial como ser humano completo.

El mundo al revés toma forma cuando te desprendes de la cápsula espacio temporal y te abres a la vida en el otro plano más elevado reanudando la conexión interna con el otro lado del velo y haciendo que tu alma se ilumine por efecto de la radiación solar que hay en el éter.

El mundo al derecho se compone de varios apartados ficticios a su vez, porque siempre que hay algo en la realidad material es pura fantasía y distorsión si no has logrado traspasar el umbral de la conciencia superior y hacerte con el Uno. En uno de esos apartados estás tú nadando como un delfín con alas de oro y escamas de plata, como símbolo de la sabiduría y la conexión interplanetaria con entidades y realidades que están fuera de tu alcance mental porque nunca te has planteado visitar otros mundos aparte del tuyo ni siquiera en tu imaginación.

Y por otro lado, hay otro apartado mucho más complejo y curioso donde te encuentras buceando en profundidades submarinas para buscar la sabiduría esotérica que fue custodiada durante milenios por los sabios iniciados de todas las épocas con el fin de preservar la identidad de quienes habían rasgado el velo, por la intolerancia que existía entonces en el planeta que llevó a muchos al martirio simplemente por el hecho de haber despertado y haberse conectado con Dios.

En otro de los apartados estás tú con tu otra mitad en un solo plano de igualdad y ninguno de los dos es diferente, porque solo hay Una mujer y es ella la que te obliga a dar los pasos en la dirección correcta para que no te desvíes del camino de unidad.

Y por último, en un apartado muy alejado del centro, estás tú dando saltos y voces de alegría por haber despertado tu capacidad y haberte concedido el permiso para ser feliz, lográndolo al instante por el simple hecho de desearlo, como corresponde a la persona que se inicia en el mundo real tras el velo. Y si te preguntas cómo se construye el velo es muy fácil, con capas y capas de información superpuesta que no tiene ningún sentido pero que ciega la visión para que no veas nada de lo maravilloso que es el mundo al derecho, sin interferencia ni opinión ajena que lo distorsione y sin partículas de luz apagada que nublan la mente en su totalidad.

Y si te preguntas también qué se puede hacer para evitar ser presa del pánico cuando no eres capaz de ver el camino a seguir, pregúntate a la vez que estarías dispuesto a hacer para evitar la confusión mental y entrar en uno de los apartados más luminosos de tu huevo para salir hacia fuera por la puerta delantera y jamás por la de atrás, porque cuando abres la puerta de salida hay que estar muy seguro de lo que quieres ver y hacia dónde te tienes que dirigir para que no cunda el pánico después de haberla abierto por no saber dónde estás en el espacio interno tan oscuro y versátil como luminoso y amigable cuando te encuentras con la verdad y no la rechazas por improcedente.

El mundo al derecho está lleno de requisitos que hay que seguir a rajatabla para no desconfiar de la parte oscura del alma y darle la mano en la ascensión y por lo que a ti respecta hay también mucho que aprender en la forma de manejar la información para que no te resulte perjudicial por falta de interés al leerla o porque no le das la importancia suficiente como para volverla a leer una y otra vez hasta que la hayas comprendido del todo y la hayas hecho tuya de verdad.

Asunción Chavarri

Capítulo 3.4

 

3.4. El elemento superior llamado éter

La experiencia vital del ser humano es muy difícil de comprender si antes no se ha realizado el trabajo interno de sacarla de dentro para que se vea fuera lo que hay de verdad o de error en el transcurso del camino, pero sobre todo lo que hay de cierto en la relación entre los humanos.

Ese montaje interno que uno se hace sobre quién es el otro deja mucho que desear a la vista de lo que sucede entre las personas cuando no se relacionan satisfactoriamente entre sí y solo se dedican a criticarse y humillarse sin ofrecerse nada mutuamente más que rencor, odio y resentimiento por no ser todos iguales y pensar todos lo mismo.

El momento más importante del despertar espiritual llega cuando uno se desprende de su ego y solo siente Amor hacia sus semejantes, no importa la condición o el nivel social que tengan. Y cuando eso ocurre, ya no hay nada más que el individuo pueda desear que salir en busca de quien necesita oír su palabra sanadora, porque ha logrado cambiar su propio destino y hacerse Uno con Todo, no importa si persona, animal o cosa, ya que al fin y al cabo el mundo es solo la unidad y la separación no es real en la casa Paterna donde vive el iniciado.

Pero en ese momento también hay mucho despropósito interno, ya que la mujer es quien actúa desde dentro y quien hace oídos sordos muchas veces a la opinión de su adversario, hasta que se da cuenta de que ella y él son también uno solo y de que no hay nada que temer porque ha llegado a confiar en su palabra, igual de sanadora que la de ella.

El elemento superior llamado éter es el hombre interno de la mujer y es la mujer interna  del hombre y es también la parte de ambos que no reconocen como suya hasta que han despertado y se dan cuenta de lo anterior, de que son las dos caras de una misma moneda y de que el mundo es solo uno no importa donde se coloquen, si en el plano superior o en el inferior y de que también hay solo una posibilidad de evolucionar espiritualmente y es la que te da la conciencia despierta que no conoce límites ni fronteras para el desarrollo personal y social.

Este elemento tan importante en la vida del humano es el gran desconocido para la mayoría, que nunca ha oído hablar de lo que significa la unión del alma y es también la parte del alma de cada uno que trata de compaginar los opuestos para que lleguen a un acuerdo y no se peleen más con la diferencia de criterio u opinión sobre lo que supone vivir en convivencia, que no es solo vivir sino amar lo que el otro tiene que darte sea bueno o malo como lo recibas, porque siempre será lo mejor y aquello que tú has elegido para seguir dándole al otro también lo mejor de ti mismo de acuerdo a tu intención sanadora.

La primera vez que oíste hablar del éter no te imaginabas que podía ser un elemento tan sanador, porque la mayoría de la gente piensa que es solo un componente químico que se utiliza como anestésico, pero también es un elemento de la naturaleza que todo lo revive si se utiliza con sabiduría y sabes cómo dárselo a los demás en la medida justa para que no despierten demasiado rápido si no están preparados.

El éter se llama así para diferenciarlo de los otros elementos de la Naturaleza que se pueden ver y tocar, o al menos experimentar como es el caso del aire y porque en su composición elemental hay una partícula sólida de hidrocarburo que muy fácilmente se puede convertir en gas si se la volatiliza aplicándole la presión necesaria, que en este caso sería la llama del fuego. Pero también se podría licuar y hacer las veces de fluido, por lo que su composición química es muy versátil y es un gas que se solidifica o se licúa en base a cuál sea su misión como compuesto químico.

El éter sin embargo se trata de un elemento de naturaleza espiritual aparte de lo dicho, que no se ha comprendido como tal porque nadie ha demostrado su existencia como elemento cohesionador de la materia y como elemento que todo lo impregna y por eso es imposible demostrar a quien no está preparado, cómo funciona y lo que puede hacer por uno mismo cuando reconoce su existencia y se alía con él para corroborar el mensaje de salud mental y emocional y ordenarlo todo físicamente gracias a su intervención y a su desempeño perfecto de la misión que tiene encomendada para con el hombre, que es la de crear su anatomía corporal y también la de descomponerla cuando se ha cumplido el pacto y no se ha llegado a un acuerdo con él para resucitarlo todo en lugar de destruirlo.

Cada partícula de luz divina tiene una misión en el organismo y no es fácil corresponder al mensaje de “arréglalo todo!” o “destruye!” que el hombre le da al elemental del cuerpo desde el inconsciente cuando no ha despertado y mucho menos lo es admitir que hay una energía superior de la que nunca ha oído hablar, que se encarga de satisfacer sus deseos también desde el inconsciente dándole lo que le pide, ya sea bueno, malo o regular.

El hombre interno es el éter y lo es también el elemental del cuerpo así como el Ser Superior, cada uno en su estado sólido, líquido o gas y cuando entiendes esto a la perfección te das cuenta de que nunca ha habido distorsión ni separación entre los elementos de la Naturaleza y que solo hay uno que los abarca a todos que es el éter, como mandato divino de que así sea por la Ley del Uno, que es la que rige la materia lumínica que hay en cualquier densidad.

La mayoría de los elementales solo saben obedecer al elemental del cuerpo, que es quien les da las órdenes que necesitan escuchar para que la mujer o el hombre se abran a la sabiduría y dejen de ser los niños ignorantes que siempre han sido y por eso solo piden un poco de atención y un poco de alimento de vida eterna a cambio de lo que te dan, que es mucho si lo comparas con lo que cualquier otro individuo te da, porque la vida eterna no se compra con dinero ni la felicidad de ser Uno con Todo tampoco. Y además, el elemental del cuerpo les habla a los elementales en tu mismo lenguaje para que lo puedan entender y no se produzca el caos interno de haber recibido una orden mal dada y no se entiendan entre sí por hablar diferente idioma, como le sucede al elemento éter cuando te habla desde arriba y tú te mantienes pegado al suelo porque no has despertado.

Cuando el elemental pronuncia la palabra A, el éter vibra con el sonido AU y los elementales reciben únicamente la A, de tal manera que se coordinan entre sí en la materia con el elemental del cuerpo pero no lo hacen con el Ser Superior que recibe una orden totalmente distinta y no sabe cómo actuar en la materia.

El único modo de obligar a los elementales a escuchar la Voz que viene de más arriba y viceversa, al Ser Superior a que escuche la de los elementales, es aunar los pares de opuestos en la materia haciendo algo que lo represente, como por ejemplo salir a pasear con la intención de que el éter se incorpore en el plano terrenal a través de tu canal de luz, dándole así la oportunidad a los elementales de recibir el flujo amigable de la luz celestial en la vida material. Y poco a poco, ese éter lumínico que vas incorporando en tu estructura mental sobre todo, empezará a surtir efecto y te harás Uno con el poder de dirigir tu vida, porque ya no habrá confusión mental irracional ni visión errónea de la realidad por haber unido ambos polos, el de arriba y el de abajo, en un espacio intermedio que hoy por hoy se sitúa en la glándula pineal a la espera de que el corazón lo haga por haber logrado ser Uno con la información errónea y haberse desprendido de ella como en su momento hizo la glándula pineal.

El mensaje que te doy sobre cómo funcionan los elementales es para que lo lleves a la práctica tú mismo y compruebes la veracidad de la información y dejes de preguntarte si será verdad o no lo que está escrito en el libro, ya que nadie jamás duda cuando lo ve con sus propios ojos por haberlo experimentado. Pero otra cosa es que lo leas y no lo asimiles porque te resulte dudoso o incierto y entonces arruinas tu potencial y dejas de escuchar la Voz del más allá que te invita a conseguirlo todo tan solo con pulsar el botón de puesta en marcha del plan de sabiduría y de alimento humano y etérico porque lo has creado desde dentro con tu intención.

Asunción Chavarri

 

Capítulo 3.3

 

3.3 La naturaleza elemental del hombre superior

Cuando el hombre respira por la glándula pineal deja de ser esclavo de sí mismo en el sentido más amplio de la palabra y corrige su desafío para que no le afecten los demás y se pueda presentar ante la vida como un gran Ser que sabe perfectamente lo que quiere y no le queda más remedio que acatar la decisión de su alma de no volver a entrar en el infierno de la esclavitud.

El hombre es un Ser que todo lo sabe y todo lo da si no fuera porque su película está ya pasada de moda y no puede hacer por remediarlo a no ser que despierte y salga de su caparazón, porque si no lo hace pronto  dejará de existir como Ser planetario y se encontrará sumido en la más densa oscuridad sin saber cómo salir de su pozo.

El hombre real de la dimensión superior, ese que ha logrado salir del encierro del foso y abrirse a la vida en el planeta de luz que está más arriba, es el que ha conseguido vislumbrar cómo será su futuro y en qué parte del planeta tendrá que habitar para que su misión se pueda llevar a cabo y no se olvide de que alguna vez existió en la maraña de información que domina la mentalidad de los humanos.

El hombre superior es de naturaleza perfecta, porque ha logrado dominar a su parte elemental y hacer que le obedezcan los elementales y esa parte interna tan elemental hace que su alma florezca y pueda realizar milagros casi sin darse cuenta y sobre todo abrirse al más allá fuera de la galaxia para reconciliarse con sus mitades que le hablan desde allí para decirle lo que piensan de su vida y lo que tendría que hacer para corregir su estructura cerebral que no siempre es la correcta, porque al ser despojado de su ADN  lo tiene que volver a activar con la ayuda del Ser elemental del plano más elevado, que a veces también se le conoce como Ser Superior.

El Ser Superior es el elemental del cuerpo del hombre racional que ha conseguido darle la vuelta al mundo después de haber visto que todo marchaba al revés y es también la parte del alma que ha quedado prendida del éter al final de la etapa dorada que se vivió en la Atlántida, en la que el Ser elemental era solo Uno y no había diferencia con el que estaba más abajo, el inferior o ego por así decirlo.

El único obstáculo que hay para que los dos estén interconectados, es que cada uno habla diferente idioma y mientras uno lo hace en latín el otro en griego y así no hay quien se dé cuenta de nada si no se ha logrado la conexión correcta con el de arriba, con el que se considera superior en evolución y tiene la clave para despertar al de abajo, que siempre estará dormido si el de arriba no lo despierta y acelera su proceso evolutivo.

En  ningún caso hay que darle mayor importancia a uno que a otro, porque los dos son parte de la misma historia y son como las dos caras de la misma moneda a las que nadie puede separar porque dejaría de serlo. La moneda siempre es una aunque tenga las dos caras, la del derecho y la del revés y mientras una gira en una dirección la otra lo hace al contrario y se para cuando cae al suelo mostrando cuál de las dos caras está en ese momento en vigor, si la de arriba o la de abajo, la del norte o la de sur o la del este o el oeste. Esto significa que siempre hay una parte de la dualidad que está en marcha en el ser humano, porque para eso ha nacido en la Tierra y lo ha elegido así y si alguna vez piensas que solo se puede vivir de una manera haciéndolo todo bien y correcto estás muy equivocado, ya que hay que aprender del error que cometimos en el pasado y si no lo ves delante de ti una vez más, no te acuerdas y no lo podrías reparar.

Pero una cosa sí es muy cierta y es que todo lo que haces está bien y es lo correcto si lo observas desde arriba, desde la Ley del Uno, viendo que la polaridad que se vive como negativa tiene que reparar algún error del pasado y por eso está bien que te haya tocado vivirla y desenterrarla de lo que fue en su día el error que nos llevó a descender y a desconectarnos de la parte más elevada de nosotros mismos.

El error más importante que cometimos fue depender de la energía del miedo y  creer que no éramos capaces de dar un paso solos, es decir, ser libres, porque cuando el hombre perdió su virginidad, energéticamente hablando y se dejó abusar en su cuerpo de luz, no supo cómo volver a encender su aura y se descompuso internamente en partículas de muy diversa índole, unas más versátiles que otras, que tampoco sabían cómo volver a ser coherentes dentro del cuerpo de luz.

El orden del que ya te he hablado en un capítulo anterior, es la clave del buen funcionamiento del cuerpo de luz y de la soberanía intelectual y cuando no se aplica el orden a la relación entre las personas o entre las cosas y las personas, la desconfianza y el mal augurio se presentan de repente y te pueden dar más de un quebradero de cabeza.

El orden es fundamental en la vida del iniciado y de quien está en el camino de superación personal, pero también lo es en la de cualquier persona que haya decidido ser feliz en la experiencia terrenal. El orden es la maravilla de la Creación y la puesta en marcha del plan Uno que hace que la vida sea mucho más fácil y si por cualquier motivo desconfías de esta sentencia, haz la prueba y verás lo que te ocurre cuando desordenas una habitación, que todo se te vuelve en contra en un instante y lo que parecía tan fácil de repente no lo es. Así que ordena tu vida y ten la seguridad y la tranquilidad de que todo te fluirá como te mereces, por el lado derecho de la moneda y no por la cara del revés.

Cuando el orden se tergiversa y entra el desorden en tu vida, ya sea familiar, mental o sentimental, el mundo pareciera un habitáculo más peligroso de lo que es y te sientes amenazado por casi todo y eso sí que es un mal augurio y no lo que se dice en los libros. Para que seas consciente de una vez por todas de lo que significa el orden y el desorden, prueba a salir a la calle y a cruzar cuando viene un coche de frente para ver lo que te pasa, que inmediatamente entras en shock ante la posibilidad de ser atropellado. Pues así es como actúa desde dentro el desorden, creando pánico  y shock energético a quien atropella y abriéndole los canales de luz que hay en su organismo para que la energía se le escape y se sienta cansado y amedrentado y sin ganas de trabajar.

La maravilla de la Creación significa que cuando Dios creó el Universo lo hizo en partículas luminosas perfectamente ordenadas unas al lado de otras y las descendió al abismo para que siguieran funcionando exactamente igual que allí arriba. Pero cuando llegaron abajo no se acordaban de nada y se descolocaron de su posición creando el caos y eso fue lo que produjo a continuación el derrumbe de la sociedad atlante, la partícula de luz que se quedó sin memoria y sin ganas de ascender, porque no se dio cuenta de que había bajado del Cielo y de que su Padre era Dios y de que tiene que regresar con Él tarde o temprano.

Asunción Chavarri

 

Capítulo 3.2

 

3.2. La naturaleza elemental del hombre inferior

Cuando el hombre nace no trae consigo el mecanismo de absorción de energía del éter que es el que le permitiría ser libre y feliz, porque siempre que absorbe energía lo hace de la gente que le rodea y no está bien visto que se declare inocente o culpable dependiendo de cuál sea su papel, ya que cuando absorbe se siente culpable por agredir y lo demuestra de muy distintas maneras, ya sea con caricias o buena actitud o con agresión por haberle dado al otro lo que no se merecía y rabia inconsciente por no saber cómo actuar para lavarse la culpa.

El que recibe la agresión, es decir, el que se deja violar energéticamente dándole su poder al otro, se derrumba por dentro y se siente cohibido y coartado sin saber tampoco cómo actuar y lo que es más grave aún, sin saber cómo responder a la agresión, dándose cuenta a la vez de que está siendo subestimado y despreciado por la persona que la agrede.

Este mecanismo infernal entre unos y otros deja a la gente sin posibilidad de lograr el equilibrio y la paz interna, porque siempre hay alguien que está a la espera de recibir a su agresor y siempre hay alguien también que busca su presa entre la multitud, por lo que el equilibrio entre ambos es el correcto y se encuentran únicamente para satisfacer su deseo inconsciente de ser agredido o agredir.

El resultado de tal encuentro suele ser casi siempre la violencia y las ganas de matar al contrario por ambas partes, por lo que sería muy conveniente mantenerse al margen de tal situación para no caer en el error inconsciente de convertirse en maltratador por defender a la víctima que no lo es tal, porque su deseo es el mismo que el de su agresor, matar o destruir a quien agrede.

El único modo de salir airoso de la prueba de la violencia a la que tu alma te somete por haber nacido en el planeta equivocado, ya que de haber nacido en Júpiter o Saturno nada de esto te pasaría, es sortear el obstáculo de no caer en la trampa del agresor de dejarte engañar con sus argumentos de que el maltrato viene de ti, si te consideras la víctima de la película y hacer oídos sordos a lo que te diga para que rectifique su comportamiento al no recibir respuesta alguna por tu parte, porque solo así se logra el equilibrio interno entre los dos y se diluye en el tiempo el intento de agredir y ser agredido, que esto sí que viene como bagaje de serie cuando entras al planeta y de ninguna manera lo puedes eludir.

El mecanismo correcto de alimento etérico es el que se realiza a través de la glándula pineal, pero para llegar a ese punto tienes que haber logrado primero limpiarte de la suciedad interna que se acumula en la zona más inferior del cerebro más antiguo, que es el que se conoce como cerebro reptiliano, porque nuestros ancestros fueron los reptiles y ellos son los que nos envían su programa desde un pasado muy remoto al que tarde o temprano hay que volver a entrar para descubrir por qué eres así y por qué te comportas de esa manera tan agresiva cuando lo que eres en realidad es solo una partícula de luz, a la que tarde o temprano también tendrás que reconocer como tuya al igual que al reptil.

Y cuando sepas para qué has venido al planeta, ya podrás descansar en paz y abrirte a la vida desde la visión más acertada de no agredir o ser agredido, porque en realidad esa historia es muy humana como la de la diferencia de opinión y la tergiversación de lo correcto está en ambas, para que nunca se sepa dónde está la verdad de la relación entre las personas y se cuiden unas a otras en lugar de agredirse.

Despréndete de tu avaricia, de tu codicia intelectual de almacenar en el cerebro mensajes erróneos que te llegan por doquier y escucha únicamente la voz interior para que llegues a conocer la verdad que tanto se te oculta y que no te deja ver más allá de tu nariz.

El conflicto del hombre inferior con su doble superior es el que hay que resolver de por vida y hacerse Uno en el estudio interno del cuerpo humano que es donde está todo plasmado, lo de arriba y lo de abajo, lo de adentro y lo de afuera, lo del más allá y la vida actual y también y cómo no, el pasado y el futuro. La lección más importante sería ahora para ti saber cómo actuar desde dentro, desde ese cuerpo tan frágil y misterioso que se crea también desde dentro y se mantiene a oscuras hasta que le llega la hora de nacer y traspasar el umbral de la vida, como después tendrá que hacerlo al revés y volver al sitio de donde vino traspasando el de la muerte.

Vida y muerte son pues la misma historia y no hay una sin la otra y mucho menos hay carencia de luz en ninguna de las dos, pero sí hay mucha energía que se podría utilizar a favor de la vida si a la hora de morir te desprendieras de tu cuerpo alegre y victorioso por haber logrado ganar la batalla de la esclavitud y ser inmortal, ya que el alma sigue viva y sigue estando en el mismo sitio pero un poco más arriba, adónde no llega el éter para que la veas pero sí la puedes sentir si escuchas con atención su latido en tu corazón y te haces Uno con ella desde la luz, sin amargura ni sufrimiento por haberla perdido cuando se trata de algún familiar o de algún ser querido.

Asunción Chavarri