La decisión última

Vamos a analizar con frialdad lo que hay detrás de las cámaras de televisión que retransmitieron el debate entre los candidatos a la presidencia del gobierno español.

La frialdad es una de las armas que no se supo utilizar, porque si alguno lo hubiera hecho, habría resultado vencedor de inmediato, sin tener que esperar los análisis de gestos o veracidad de los datos para saber quien de entre ellos estuvo mejor a la hora de liquidar a su adversario.

El conflicto inicial siempre comienza cuando se descalifica al oponente con la intención de desacreditar su posición, pero de lo que uno no se da cuenta, -y ya va siendo hora de que nos hagamos responsables de nuestras miserias-, es de que cuando uno ve algo en el otro, es porque lo lleva dentro y no es capaz de reconocerlo en sí mismo. Así que atención al dato y observa con atención lo dicen para que no te dejes engañar y acudas a votar con plena conciencia de lo que haces, sabiendo muy bien que aquello que deseas para el país será, ni más ni menos, lo que deseas para ti, para tu vida personal.

Piensa por un momento lo que te sucedería si decides que todo era mejor antes, cuando gobernaba la derecha, y crees que tu vida tendría que dar marcha atrás. Pues hazlo, y observa después la reacción en tu entorno.

O que sería bueno para ti aislarte del mundo y sacar de tu vida a la mitad de las personas que no son como tú, porque piensan diferente o porque han nacido en otra comunidad. Prueba también esta reacción.

Y ahora sé sincero y ábrete a la decisión que supondría hacer un cambio radical en tu manera de pensar para acercarte más a la comunidad y que florezca el entendimiento entre las personas en lugar del odio racial, que no solo se manifiesta entre los de diferente nacionalidad, color o religión, sino entre los mismos hermanos de sangre por haber nacido en el mismo país. Y ábrete a escuchar al otro, porque hay mucha riqueza en su interior que no siempre la ves porque la venda no te deja.

Apúrate a votar en conciencia, con la luz en la mano y con la sabiduría de desear lo mejor para el planeta que eres tú, que estás compuesto de muchas formas diferentes, corazón, hígado, pulmones, y millones de células que esperan que tu votación sea la más coherente para mantenerlas a todas unidas y en su sitio para que cumplan su misión con total orden y no te enfermes.

La mayoría de las células de tu país solo te piden que las des lo mejor y que no te rindas a la evidencia de lo que te dicen desde fuera los candidatos, que no saben que las máscaras no existen tras el velo y que ninguno de ellos dice la verdad de lo que ocurre en tu cuerpo, que hay una armonía existencial que busca mantener el orden y avanzar, y que no necesita que nadie venga a interrumpir la paz interna que te hace sentir bien con tu decisión, sea cual sea.

Ahora escucha también el silencio, pero el de verdad, no el que alude uno de los candidatos desde su ruido mental que no deja opción al diálogo, y declara que tu alma está dispuesta a asumir el compromiso de hacerse oír para el mayor bien de todos, para que el silencio se haga dueño de los corazones y tu decisión sea la correcta.

Cuando todo haya pasado y las aguas vuelvan a su cauce, te darás cuenta de que todo era una farsa, y de que los que dicen jugar un papel brillante hablan de su ego, porque el brillo no está en la máscara sino en el interior, en el alma unida en la diversidad de caracteres que componen la escritura universal, que hace que todos los seres humanos se reconozcan unos a otros en su luz y no en su palabrería hueca y sin sentido que nunca lleva a buen fin.

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La crisis en Venezuela

Cuando uno se pregunta por qué se ha permitido llegar a ese grado de salvajismo y dejar al país a oscuras para que no vea por dónde tiene que ir, la única respuesta que te das es que hay mucha falta de amor a la vida entre las personas y mucha falta de conciencia sobre lo que es correcto.

El tratado internacional de buenas maneras, el que reclama la libertad de los países del planeta, se ve sumamente dañado cuando alguno de sus miembros escucha la voz de la discordia y se encarga de sembrar el pánico y el terror para conseguir que todos bailen al son de la ayuda humanitaria para abastecer de víveres al país.

Pero en este caso hay algo más que no se dice y es que hay mucho interés oculto en crear confusión para que la comunidad internacional intervenga y acabe con el golpe de estado que llevó a colocar a Juan Guaidó a la cabeza de la oposición a Maduro.

El hecho de atacar al oponente siempre refleja una similitud con lo que uno lleva dentro aunque no lo diga ni lo exprese con palabras, ya que “como es adentro es afuera”, según reza la Ley de la Naturaleza que es irrefutable y no se viola jamás  porque el castigo se lo da uno mismo y eso significa que quien ataca es porque ve en el otro a su parte más oscura y en este caso ambos se reflejan en sus respectivas miserias y falta de humanidad al permitir que la población se muera de hambre sin ser capaces de llegar a un acuerdo, al menos para subsanar la situación momentánea hasta que se clarifique el proceso de disolución de la asamblea parlamentaria y cada uno ocupe su lugar, el que la ley de la población determine y no el que viene impuesto desde fuera por títeres marionetas que dicen sí a todo cuando se les obliga a pensar en base a su programa.

El orden interno de cada país se tiene que respetar y no se puede intervenir en la política de ningún país extranjero a menos que alguno solicite ayuda expresa   para resolver un asunto puntual que podría afectar gravemente la seguridad internacional, como el caso de riadas, tsunamis o catástrofes naturales que pongan en peligro de muerte a la población, pero nunca cuando hay un trasfondo político detrás que utiliza a la ciudadanía para manipular el criterio electoralista y hacerse con el poder.

La manifestación masiva de la gente pidiendo agua, pan y luz es una imagen que congela el corazón de cualquier ser humano por la frialdad que se desprende de la situación manipulada por unos y por otros sin tener en cuenta a la mayoría y es también una muestra más de la falta de humildad de los gobernantes que solo piensan en sí mismos olvidando que el mandato viene del pueblo y es a él a quien hay que satisfacer. Y si quiere pan hay que dárselo y si quiere luz también y por supuesto amor, que es lo único que le falta para llegar a su objetivo de ser libre y gobernarse a sí mismo sin tener que acatar las órdenes de ninguna potencia extranjera.

El remedio particular a esta situación, lo que mi alma me pide que haga para ayudar a la gente a sobrevivir, es darme la mano en mi mitad más opuesta y acogerla en mi corazón para hacerla sentir que es bien recibida en mi casa sea del color, partido o religión que sea  aunque esté fuera de mi comunidad.

Vuelvo a empezar

En este momento vuelvo a empezar de cero para afianzarme como escritora y al repasar lo vivido desde que escribí las entradas que aparecían en el blog, me dí cuenta de lo mucho que había cambiado mi manera de pensar y la forma en que expreso la Enseñanza esotérica.

Por eso decido que a partir de ahora solo reflejaré en el blog asuntos de interés nacional o internacional para dejar constancia de lo que hay detrás de cada noticia desde el punto de vista espiritual.

Te invito a que me sigas si crees que te puede interesar el resultado de lo que leas, porque te ayudará a comprender muchas cosas sobre ti mismo y sobre los demás que son tus hermanos.