Abriendo las alas del corazón

ciudad oniria

Este es mi relato publicado en el libro  “Ciudad Oniria” escrito por varios autores de la editorial Bubok.

Puedes comprarlo o descargarlo gratis:  http://www.bubok.es/libros/237152/Ciudad-Oniria

Erase una vez un lugar creado a imagen y semejanza de

sus habitantes. Ellos le habían dado forma a lo largo del
tiempo con sus pensamientos e imaginación que no paraban
de fluir haciendo del entorno el espacio ideal para convivir
en paz y armonía.

Ciudad Oniria es su nombre porque en ella se plasma
toda la belleza de los sueños de sus creadores. Sus calles
y avenidas son del cristal más puro que al reflejo del sol
envuelven la ciudad en una luz resplandeciente como si su
existencia discurriera en el interior de un arco iris.

Esa luz irisada es el distintivo por el que se conoce a Ciudad
Oniria. Ráfagas danzarinas multicolores representan
un espectáculo interminable de formas dibujándose en el
aire de la ciudad. Imágenes que hipnotizan los sentidos y
atrapan al observador en una cascada de sensaciones. Allí,
uno se permite el lujo de abandonarse a esa vivencia sin
prisa, porque cada instante se disfruta como algo sagrado.

Ellos fabrican historias al compás de su visión y componen
melodías mentales que las llenan de vida. Esta sinfonía de
luz y color une a los onirianos en un estado contemplativo
que favorece la armonía interior y exterior.

Todo es vida en ella, la naturaleza es la reina y no admite
elementos discordantes en su seno. Aunque es la ciudad de
las infinitas posibilidades, la energía que allí vibra la protege
de intromisiones burdas o groseras con un muro invisible
capaz de rechazar al enemigo más hostil. Aunque los
onirianos saben que los enemigos son algo ilusorio y que no
existen en el mundo real, moradores de otras ciudades bien
por envidia, curiosidad u ocultas intenciones, intentaban
descubrir el secreto que había permitido el nacimiento de
Ciudad Oniria.

Atrás quedaban los tiempos de oscuridad donde nadie
conocía su verdadera identidad, donde muchos eran esclavos
de pocos y la ignorancia y el desamor dominaban las
mentes y los corazones. Lugar sin nombre, sin fe ni esperanza
ni rumbo definido. Y así, repitiendo historias una y
otra vez esperando la chispa que alumbrara el camino a una
realidad diferente.

Y ese momento llegó cuando alguien fue capaz de materializar
su sueño y darse cuenta del infinito poder en su
interior. Un poder que le habían intentado arrebatar pero
que ahora reclamaba como propio y de nadie más. Esa toma
de conciencia fue el detonante para muchas otras almas
que se unirían para regar la semilla de lo que un día sería
Ciudad Oniria.

Ya con los ojos abiertos emprendieron un camino sin retorno,
el camino de la libertad, con el Amor por bandera
y la Luz como ideal, con la mente despierta y la clara intención
de crear un mundo nuevo. Aunque la mayoría no
estaban al tanto de esta ordalía, tarde o temprano todos
formarían parte un día de Ciudad Oniria. Así estaba escrito
y ese era el destino.

Dulces sueños hechos realidad por la ilusión puesta en
el empeño de conseguir algo grande, algo que trascendiera
los límites del tiempo, donde personajes antes invisibles se
presentaban al ojo humano para dar a conocer su sabiduría
ancestral. Espíritus de la naturaleza alegres y juguetones
colaborando a la perfección con el nuevo ser humano que
trascendió la separación para experimentar la unión con
Todo y la felicidad más absoluta. Sin carencias, sin límites,
sin miedo, sin dolor, sin codicia, sin manipulación, un
pasado ya olvidado cuyas ruinas sirvieron de cimientos a
Ciudad Oniria.

Son una sola familia, sin diferencias ni distinciones ni
jerarquías. Cada uno con su propio y único valor es una
pieza exclusiva en el armónico engranaje social aportando
sus mejores dones al conjunto. Trabajan para el bien común
y tienen como despensa a la Naturaleza que les proporciona
en abundancia todo lo que necesitan. Pasan la mayor parte
del tiempo en actividades lúdicas para que la alegría y la
diversión formen parte siempre de su convivencia.
Todos van desnudos en Ciudad Oniria porque nada
tienen que ocultar. No conocen la vergüenza ni la culpa,
todo ese lastre quedó fuera de sus conciencias hace tiempo.
Ahora disfrutan de la libertad ligeros de equipaje, sin nada
que perturbe la pureza de su esencia. Pero tejen las más
hermosas telas para la decoración de sus hogares y como su
conocimiento no deja nada al azar, se sirven de los colores
para crear determinados efectos de acuerdo a su propósito.
No existe el dinero ni la riqueza de unos a expensas de
la energía de otros. Todos son ricos en espíritu y eso hace
que Ciudad Oniria sea considerada uno de los lugares más
bellos y lujosos del mundo con rincones de ensueño que
hacen las delicias de quien los visita.

La vida animal goza del respeto de sus habitantes. Ninguno
es maltratado ni devorado sino que cumplen su misión
en la Naturaleza como parte de ella. Con respecto al
hombre actúan como maestros compartiendo su amor y
sabiduría. Miles de especies de aves diferentes llenan de
música la ciudad con sus cantos y trinos que hacen bailar
a las plantas y abren los oídos a la voz de la Madre Tierra.
Perfumes embriagadores impregnan la atmósfera de la
ciudad, aromas etéreos que despiertan sentimientos elevados
de dicha y paz.

Templos de oro con cúpulas de diamante siempre iluminados
con el fuego sagrado en su interior y revestidos con
piedras preciosas brotadas del manantial inagotable del corazón
Uno de sus habitantes. Creaciones inmortales dotadas
de vida propia con infinitas tonalidades que transmitir
a las almas abiertas a recibirlas. Para demostrar que todo es
posible lejos de la adoración al becerro de oro, único responsable
de la pobreza, desgracia y esclavitud de las otras
ciudades.

Canales de agua atraviesan la ciudad dando vida a su
paso a exuberantes jardines colgantes que susurran su frescor
al paseante. Lianas a modo de columpios y frutos exóticos
invitan al goce y al deleite entre sus ramas.
El pensamiento es su medio de transporte, situándose
inmediatamente en el lugar elegido por sus mentes. Su lenguaje
es telepático, no hay palabras que describan la diversidad,
belleza y abundancia de matices que conforman su
hábitat y sus relaciones. Cada mensaje va impregnado con
la emoción y el sentimiento más auténtico que subyace en
lo que se transmite. Nada hay de superfluo en esta forma de
expresión silenciosa y visual donde el contacto entre miradas
provoca el encuentro en los rincones más amorosos del
alma.

Los niños son los pequeños reyes de la ciudad. Ellos han
sido concebidos con plena conciencia y a petición propia
de nacer en ese lugar. Traen la misión de mantener encendida
la gran antorcha que alumbra Ciudad Oniria y enseñar
a otros como encenderla en sus reinos. Todos participan
en la educación de los más jóvenes cuyas mentes libres y
abiertas se dedican a crear todo tipo de inventos fruto de
sus imaginaciones sin obstáculos ni cortapisas. Su escuela
es la Naturaleza y sus leyes y justicia rigen la conciencia
moral, por eso la autoridad disciplinaria no tiene razón de
ser en su entorno.

Cada cierto tiempo acuden a su lugar especial de reunión,
un gran anfiteatro donde comparten risas, proyectos,
realizaciones y sobre todo su amor. Y como saben que no
están solos en el Universo, aprovechan para enviar ese
amor allí donde se necesite con el fin de atraer la llegada de
nuevas almas que despierten sus corazones y sean capaces
de ver el arco iris lejano que promete una existencia feliz
como un día fue y volverá a ser.

El caminante que llega a sus puertas es recibido por seres
alados que le guían por su interior hasta un espacio especialmente
dispuesto para él donde es agasajado con regalos
y con algo más que solo su alma conoce y quedará integrado
en ella para siempre. Esa huella imborrable enciende
su deseo de ser un oniriano más y busca y pregunta hasta
que descubre la clave para conseguirlo. Tendrá que dejar sus
ropas por el camino y todo lo que aprendió transformando
el gusano en mariposa.

El amanecer y el atardecer son celebrados en Ciudad
Oniria como parte de su ritual diario de agradecimiento a
las fuerzas superiores que mantienen el flujo de sus vidas en
continuo movimiento. Este nexo de unión con el Todo así
alimentado, es uno de los secretos de su fuerza y poder y de
su eterna juventud porque ellos no envejecen jamás.

Nuevos valores para una nueva existencia envuelta en la
luz dorada de la maestría y el conocimiento superior.

Estrellas cómplices que lanzan sus guiños a los que se
reconocieron en ellas y las buscaron en las profundidades
del alma.

Danza perpetua de vida donde todo evoluciona en espirales
de luz, color y sonido alimentando los sentidos con la
belleza infinita de lo eterno.

Amor sin condiciones, corazones abiertos que saborean
cada instante y se sorprenden de la maravilla de sus creaciones
fluyendo en las aguas de la más dulce emoción.

Seres humanos luminosos y transparentes con la inocencia
de niños que siguen experimentando el juego supremo
de la vida en un recóndito lugar del Universo conocido
como Ciudad Oniria.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s