La Capilla Sixtina en el concepto creador de materia

Capilla Sixtina1

La Capilla Sixtina en el concepto creador de materia

La Madre de Dios se acomoda en una estancia de la Capilla Sixtina para dar a conocer su mensaje de creación desde el Cielo. Y este mensaje es el siguiente:

“Yo Soy la mujer que descendió a la Tierra para crear en la materia con el consentimiento de Dios y por eso ahora te hablo desde el Cielo, para decirte cómo has de crear desde aquí para que nada te pueda faltar en la Tierra donde vives. Todo lo que necesitas es abrir tu corazón a la entrada de lo que quieres crear y ponerlo a disposición del mayor bien de todos y del tuyo propio y cuando hayas sentido que esa intención se ha concretado en tu pecho, considerarás oportuno que la luz descienda del Cielo para entrar a alimentar tu creación y a continuación pedirás que se haga visible en tu entorno en el momento más adecuado para ti y para todos los demás. Con este mensaje te desafío a que empieces a crear en la materia con el consentimiento de Dios, sabiendo lo que haces y haciéndote responsable de lo que has decidido traer a la luz desde el Cielo, para que nunca más vuelvas a estar a oscuras cuando hagas uso de tu poder creador. Lo que la Madre de Dios desea dar a conocer, es el mecanismo de creación desde el corazón, que es el espacio desde donde el Cielo se manifiesta en la Tierra y desde donde se materializa la energía de luz necesaria para que lo creado se haga real en el mundo material”.

 capilla-sixtina1

Testimonios desde el Cielo

En la Capilla Sixtina hay también algún que otro elemento que alude al poder creador del ser humano, como es el caso de la imagen en la que se representa a un hombre tumbado recibiendo el influjo divino de Dios con el toque de Su dedo, como símbolo de la transmisión de Su Poder para que lo utilice de manera sabia.

Hay además otra escena muy conocida por todos en la que se ve a un Ser alado que no deja de revolotear alrededor de su presa para inducirla a comer del árbol prohibido donde está esperando la serpiente para ofrecer el conocimiento sagrado del bien y del mal a quien sea capaz de descubrir su misterio. Y a su lado se encuentran otros dos Seres, hombre y mujer, tras haberse comido la manzana y haberse reconocido en su desnudez después de haber sido libres en el cielo. Y cuando estos Seres se dan cuenta de que ya no son lo que eran, se arrepienten de su decisión de haber probado el fruto de la miseria y el dolor y de haberse despojado de sus vestiduras de luz para caer en el barro de la materia, al igual que le ocurre al hombre en la actualidad, que está dentro del barro sin saberlo y no se quiere levantar para lavarse la cara y mostrarse como es por temor a ser repudiado por quien le obligó a caer, sin darse cuenta de que nadie hay ajeno a él mismo que se lo impida.

Si seguimos observando las pinturas de la Capilla Sixtina, encontramos a otro Ser del que nada sabemos porque no nos ha sido presentado y no conocemos nada de su vida en el Cielo, al igual que no somos conscientes de nuestra vida en el Cielo poco antes de venir a la Tierra. Y si nos ponemos al habla con él, nos cuenta cómo era su existencia en el más allá cuando todo era luz a su alrededor y estaba orgulloso de ser quien era sin tener que ocultarse de nada y nos explica cómo era Un solo Ser con todo lo demás sin distinción de especie y cómo se las apañaba para recrear el Universo a su antojo sin nada que le impidiera manifestar sus creaciones. Y así es como decidimos que nosotros somos él y que estamos en el espacio multidimensional de la Capilla Sixtina para asomarnos al concepto creador en la materia con la luz del Cielo, con el deseo de que las creaciones se materialicen en la nueva Tierra de Luz de la dimensión del Amor.

AUTORA: Asunción Chavarri

www.elcuerpohumanodequintadimension.com